lunes, 24 de agosto de 2009

La isla de los numeros parte 2

Un día de otoño cuando el sol estaba casi apunto de ponerse; un ciento de Águilas gigantes llegaron a la isla y mientras los números miraban anonadados aquella nube de águilas; estas comenzaron a tirar bombas, flechas. Antes de que la luna se posase en lo alto del cielo, la isla ya había sido tomada.

Las águilas convirtieron a los números en esclavos que indefensos miraron su libertad desvanecerse. El invierno se poso estremecedor en la isla, los números Debian trabajar en la construcciòn de una ciudadela para las águilas y un muro mas grande que la ciudadela; pues seria el centro desde donde estas águilas pretendían adueñarse de las demás islas... Habían sido pocas la sublebaciones de los números; el escarnio era tan cruel para los rebeldes que los números vivan temerosos siquiera de pensar en revelarse... bueno, excepto los despectivamente llamados ceros, estos vivan tratando de convencer a los demas de una revolución "estúpidos ceros, que pretenden, sus poemitas, cantitos danzas, pinturitas , representaciones jamas lograran hacer mella a las águilas, nececitamos armas" -Nada han logrado las armas- "y menos lograran ustedes" decían furiosos los números a los ceros. Las aguilas no tardaron en enterarse de las pretensiones de los ceros de quienes se reían; pero precabidos mataron a los tres ceros mas revoltosos. Parecía olvidado el asunto cuando una noche de primavera se escucho... Yambambo Yambambe repica el congo solongo... Las águilas furiosas fueron a las montañas-lugar de donde provenía aquel canto orgullosisimo- encontraron a un joven cero al cual decapitaron; No hubo cero ni numero alguno que no se indignara; era demaciado joven, casi un niño. A la noche siguiente, los ceros se juntaron, llevaron pinceles, espátulas, paletas, cinceles, martillos, guitarras, tambores, plumas tinta y rodearon el muro comenzaron a pintar, escribir, esculpir cantar y danzar.... Yambambo Yambambe repica el congo solongo ... Las águilas se despertaron aun más furiosas, los demás números desde el uno al nueve se juntaron para cantar y danzar... Yambambo yambambe ... el ruido fue tal que las murallas comenzaron a caer, dejando atrapadas a las águilas quienes no salían aun; todas ellas murieron y los números se convirtieron en humanos; desde entonces el arte humaniza y el cero es un numero... el poema se llama canto negro y es de Nicolas Guillen ... te quiero como a una hija... se abrazaron para no volverse a ver.

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