¿Por qué los girasoles siguen al sol papá? Marco miro aquel jardín lleno de gigantescos girasoles y le dijo:
Me contó tu abuela a se mucho, que en el principio de los tiempos, hubo un Príncipe que se enamoro de una pequeñisima, flor, una flor sencilla, de sencillo aroma y sencillo color y esta a su vez se enamoro de èl, su amor era tan grande que un buen dìa le pregunto si desearia acompañarle hasta el castillo- soy solo una flor señor, no tengo piernas para seguirlo hasta el castillo, aun que asì lo quiero-. Pregunto entonces el joven Principe, ¿no has pensado que si te llevara podrias morir? si, respondio la injenua flor, pero con gusto moriria.
Al escuchar esto el Principe llamo a sus jardinderos, y les ordeno que de inmediato llevaran aquella flor al castillo y asì le llevo, en una pequeña macetita. Por las mañanas, el principe despertaba a la florecita con una caricia, la regaba con agua traida de un manantial y le besaba, ella mientras tanto le cantaba versos de amor.Pero el principe no era completamente feliz y la florecita lo sabia ya que escuchaba a aquel principe pedir al cielo que aquella flor se convirtiera en mujer, y por las mañanas convocaba magos y sabios para lograr tal milagro; sin embargo, sin importar cuanto lo deseasen ambos o a cuantos magos convocaran su deseo no se hacia realidad.
La tarde que esta flor comenzo a marchitarse, el Principe comenzo a clamar, a desgarrarse en cada grito al cielo, entonces un hombre de millones de días se presento. ¿que deseas? que esta flor sea mujer dijo sin pensar el Principe, bien dijo el señor de cuantiosos dias.
Dos decadas pasaron para que aquel hombre milenario volviera a apareserle a aquella hermosa pareja; a llegado la hora Principe, tu destino se escribio aun antes de tu concebir, tu padre sol es ya viejo, tu debes remplazarle, la primer tarde del onceavo mes se te espera al sur de la pradera; pues esa, sera la noche cuando tu padre baje a descansar, y tu deberas sustituirlo. La tristesa no se hizo esperar en la pareja, ¿Podriamos vernos? pregunto aquella flor ya mujer, No, cuando te vuelves sol, se te esta prohibido cualquier contacto, ni si quiera se nos puede mirar, uno vuelve a tierra solo a morir.
Los meses pasaron, y la tristeza se hizo màs y màs cruenta, hasta que el decimo mes la mujer que antes fue flor le dijo, podriamos, enviar alguien mas en tu lugar, le vestiriamos como tu, y...y... la reprimenda del principe fue fuerte, ¡como se te ocurre tan gran deslealtad! muertos seriamos de inmediato los dos, o lo que es peor, malditos... Pero se sabe que una mujer bien amada puede mucho, y esta mujer que antes fue flor pudo, busco un conjuro estre los libros de su marido y le comvencio, de intentarlo; Para cuando se den cuenta del cambio abremos huido.
Fue asì, que la tarde del onceavo mes un esclavo con apariencia de principe -por que el encantamiento fue bueno- se presento al sur de la pradera, sin embargo, el anciano de dìas diose cuenta de inmediato de quel engaño, por el momento nada se podia hacer, y el invierno se presento cruel...
Encontro, sin embargo de tanto buscar, el segundo mes del año, a la pareja que al norte se escondia, les capturo inmediatamente, y les llevo frentea una caldera irviente, que como castigo ya habia preparado
Continuara...
No hay comentarios:
Publicar un comentario